sábado, 1 de julio de 2017

Mis pasiones secretas: Audrey Hepburn

Buenas tardes, hoy voy a traer no solo un post, sino dos, este, la sección del mes acostumbrada, y otro más encarado al verano. Espero que lo disfrutéis.


Audrey Hepburn nació el cuatro de mayo de 1929, en Bélgica, hija de un inglés y una baronesa holandesa. Cabe destacar, que sus padres eran simpatizantes nazis.
Audrey sufrió en primera mano los estragos de la Segunda Guerra Mundial, hecho que la marcaría mucho en su labor humanitaria años después. Aunque, como ya he dicho provenía de una família con ideas nazis, ella ayudó a la resistencia holandesa enviando mensajes cifrados en sus zapatos y donando dinero que recaudaba bailando.


Debido a la mala alimentación durante la Segunda Guerra Mundial tenía que hacer harina de los tulipanes, para así poder producir pan, ya que la harina de trigo era prácticamente escasa. Durante esta época también sufrió anemia y de problemas respiratorios.
Después de la guerra tuvo que dejar de lado su gran sueño, la danza, ya que debido a la malnutrición durante toda su niñez y adolescencia era demasiado alta y demasiado delgada. Así qué para aquellos que tildan a Audrey Hepburn de anoréxica, que se informen un poco mejor, porque es prácticamente imposible, que una persona que haya padecido tanta hambre en su niñez, pueda desarrollar luego anorexia, así que, que se informen mejor.


Su primer papel de envergadura fue, Vacaciones en roma (1953), del director William Wyler, donde interpreta a una princesa, papel que le quedaba como anillo al dedo, ya que su madre era baronesa, película que coprotagoniza con Gregory Peck. Después de este rotundo éxito vinieron muchos más, como Sabrina (1954), con Humphrey Bogart. Historia de una monja (1957), uno de los papeles más difíciles y más logrados, este, junto a La Calumnia (1961), Junto a Shirley MacLaine, donde se trata el tema de el lesbianismo, son sus mejores papeles. Y ya por último nombrar la famosísima Desayuno con diamantes (1961).


Una de las cosas que más valoro de ella, es su labor humanitaria en UNICEF, dedicó sus últimos años de vida a esta causa. Murió el veinte de Enero del 1993, a causa de un cáncer de colon.

Decir que admiro a Audrey Hepburn es quedarse corto, no tengo palabras para definir lo que significa ella para mi. Como actriz me parece soberbia, es una pena que la gente solo la conozca como un icono pop, por Desayuno con diamantes, que por cierto, es una película horrible y muy superficial, donde Audrey Hepburn no puede sacar a la luz todo su potencial interpretativo. Como actriz transmitia mucho, era muy empática y arriesgo mucho con papeles como el de Historia de una Monja y La Calumnia, ya que estamos hablando de los años sesenta y estos no son papeles al uso, tuvo mucho valor al aceptar estos papeles, en ellos te das cuenta que era mucho más que una cara bonita. Y esta claro que como persona era maravillosa, porque, con el dinero y lo mayor que era, ¿quien la mandó irse a África como embajadora de UNICEF? eso lo hizo por vocación, por empátia hacia esas personas que lo pasan tan mal, al igual que ella en la guerra.


 Y por último siempre me he sentido muy identificada con ella, ya que no tenía una belleza despampanante, solo era una chica delgaducha, de ojos y pelo castaños, demasiado dulce para un mundo en el que la dulzura ya no es algo que atraiga a las personas. Parecía tan pequeña, tan vulnerable, nadie podia imaginar que detrás de esa niña tímida había tanta fuerza. Una pena que nunca se creyese y se viese bonita, cuando se miraba al espejo solo veía a una chica delgaducha, sin pechos, sin curvas, de cara y cuerpo aniñados. Era una mujer maravillosa que desgraciadamente tuvo que vivir épocas difíciles, con una madre que nunca la considero bonita y con parejas que nunca la quisieron lo suficiente. Cuando murió, Liz Taylor dijo que dios había ganado un ángel. No puedo estar más de acuerdo con estas palabras.