martes, 30 de mayo de 2017

Mis pasiones secretas: Terry Partchett

Buenas tardes, hoy vuelvo con esa sección en la más me dejo llevar por mi vehemencia, más de lo normal, claro está, y saco a flor de piel todo aquello que me apasiona hasta dejarme sin aliento, aunque a lo mejor me he pasado diciendo todo esto. Sea como sea hoy vengo con mi post mensual de Mis pasiones secretas. Este mes con mi escritor contemporáneo preferido, Sir Terence David John Pratchett, Terry para los amigos.
Y aquellos que por casualidades de la vida hayan llegado a mi blog de manera random se preguntarán, ¿quién es ese Terry Pratchett? Pues bueno, si te preguntas eso te mereces morir empalado. Ahora en serio, aunque su nombre no te suene, seguro que alguna vez has visto una foto de un señor mayor con barba blanca, un gorrito gracioso y cejas a lo Gandalf, pues ese es Sir Terence.
Esta es la imagen en cuestión
 Este escritor inglés nació en Beaconsfield, Buckinghamshire, ubicado en la región sudeste de Inglaterra. Fue un escritor prolífico desde muy temprana edad, publicó su primer relato a los 13 años, en su colegio, a los 15 este relato se empezó a comercializar. Estudió periodismo, a los 23 años publicó su primer libro, del que nadie se acuerda. En 1981 empezó a trabajar como relaciones públicas en una central nuclear. Y por fin, en 1983, publica El color de la magia, la primera novela de la saga por la que es tan conocido, Mundodisco, ese mundo plano que viaja a lomos de cuatro elefantes, que a su vez se mantienen sobre el caparazón de la gran tortuga interestelar Gran A'Tuin. En 1986 publica la continuación de El color de la magia, La luz fantástica, única continuación directa de un libro del Mundodisco. En 1987, después de publicar Mort y Ritos Iguales, decidió dedicarse únicamente a escribir.  Ha escrito más de 40 libros del Mundodisco, incluyendo La ciencia del Mundodisco y ¿Donde está mi vaca?. Tiene otra saga menos conocida llamada El Éxodo de los gnomos. Y libros independientes como Nacíon y su libro en colaboración con su amigo Neil Gaiman, Buenos presagios.
Y una de las cosas que más me mola de este hombre es que en 1998 fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico, decidme, ¿quién a día de hoy es nombrado caballero? Nadie, solo un genio como él. Y algún panoli en una peli pseudomedieval.


Desgriaciadamente, en 2007 anunció que padecía Alzheimer, pero aún  así, escribió  unos 7 libros más, hasta que en 2015 Terry Pratchett cogió por el brazo a La muerte y nos dejó a todos con un enorme vacío en el corazón. Otra de las cosas que caracterizan a Terry Pratchett es que fue un gran defensor de la eutanasia. Con frases como "seré yo quien me quite la vida".

Estilo del autor:
Vivimos en una época en la que todos los escritores escriben igual, sin ningún tipo de pasíon, como vomitando las palabras, yo lo llamo literatura fast food, solo lo hacen por el dinero, sin importarles de manera miníma su contenido. Pero Terry Pratchett era todo lo contrario, su humor era mucho más que simple humor, tenía mensajes claros, una crítica. Puedes hartarte de reír con él, y luego de secarte las lágrimas, te das cuenta de cuanta razón tiene. Esto es algo que se ve de forma muy clara en todas y cada una de sus frases.

¿Por dónde empezar a leer a Terry Pratchett?
Ahora entramos en terreno pantanoso, es complicado decidir por dónde empezar con el gran Terry Pratchett, pero no recomendaría empezar por Mundodisco, pero tampoco empezar por sus libros fuera de este. Yo recomendaría empezar con Buenos presagios, en colaboración con su amigo Neil Gaiman, tiene el característico humor inglés de Pratchett y es una buena manera de conocer también a Gaiman.

Frases de Terry Pratchett:
-La imaginacíon, no la inteligencia es lo que nos hace humanos.
- El bolígrafo es más poderoso que la espada, si la espada es corta y el bolígrafo agudo.
-Ankh-Morpork había coqueteado con muchas formas de gobierno, y habia terminado asumiendo ese tipo de democracia que se conoce como "Un hombre, Un voto". El Patricio era el Hombre y el Voto era el suyo.
-Escribir es lo más divertido que se puede hacer sin ayuda.