martes, 9 de mayo de 2017

Reseña: Voces de Chernóbil

Sinopsis:
Un libro estremecedor que da voz a las personas que sobrevivieron al desastre de Chernóbil y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno.

''EN MITAD de la noche oí un ruido. Gritos. Miré por la ventana. Él me vió: ''Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.''
El relato de la esposa de Vasia, un joven bombero, abre este impactante libro sobre las secuelas que la catástrofe de Chernóbil dejó en personas que lo vivieron y de la manipulación de la información por parte de las autoridades soviéticas.

Este libro está planteado como si fuera una tragedia griega, con sus coros y unos protagonistas marcados por un destino fatal que hacen oír sus voces a través de monólogos. Pero a diferencia de una tragedia griega, en Chernóbil el orden no volverá a restablecerse: no hay catarsis posible.
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¿Sabéis que pasó el 26 de Abril de 1986?

El 26 de Abril de 1986 tuvo lugar en la central nuclear de Vladímir Ilich Lenin, en Ucrania, uno de los mayores accidentes nucleares de la historia. Pues bien, esto es mínimo que tenéis que saber todos para leer este libro y no perderos, cosa que dudo, a no ser que hayáis pasado los últimos 20 años en una cueva. Otra cosa que es interesante saber es que la autora de este libro tardó 20 años en escribir este libro, y en el 2015 consiguió el premio Nobel. Esta mujer es periodista, no física, y lo que aquí tenemos es un libro de testimonios, testigos directos de lo que pasó en Chernóbil, no hay nada de física nuclear aquí, tiene un lenguaje directo y sencillo, al fin y al cabo es una transcripción de la palabras de esos testigos, pero no porque sea de lenguaje sencillo es menos duro. Porque sí, este libro es duro, he tardado como un mes en leerlo, porque no podía leer más de un testimonio por día, porque algunos testimonios son tan duros que de verdad que lloraba, y se me hacía un nudo en la garganta, y lo pasaba fatal, pero en el buen sentido de la palabra, es increíble como la autora puede hacerte sentir toda esa angustia, todo ese miedo hacía algo tan desconocido como la radiación para eso pobres campesinos de la Rusia Soviética.

Tenemos relatos de todos los tipos. Operadores de cámara, residentes en la zona contaminada, científicos, liquidadores, esposas de liquidadores... Hay testimonios realmente duros, como el de la una madre con una hija afectada por la radiación. Esta niña nace sin vulva y sin ano, su madre tiene que exprimirle la orina con las manos, y estáis leyendo bien, y lo peor de todo es que cuando quiso denunciar al estado por todo el tema de Chernóbil, todos se rieron de ella. Otro testimonio que me enervó la sangre fue el de un físico que intentó avisar de lo que estaba pasando, pero el gobierno soviético escondió todas las pruebas, y eso es algo que se sabe a día de hoy, el gobierno intentó hacer como sí nada hubiese pasado, como sí todo fuera normal, como sí la radiación no afectara, como sí esas personas no estuvieran contaminadas. Mientras el gobierno intentaba esconderlo todo, este hombre hacía todo lo posible por sacarlo a la luz, finalmente no pudo, y este libro ha hecho justicia a este hombre que tan poco pudo hacer por los suyos.

Pero el testimonio que más me gustó, si se puede utilizar en este caso la palabra gustar, el más desgarrador y que abre este libro, es el testimonio de una de las esposas de los bomberos que apagaron el primer fuego en el reactor. Aquí tenemos un claro ejemplo de como se encondió todo la información de Chernóbil, desde un primer momento. A estos bomberos los llamaron para un incendio normal, en ningún momento les advirtieron de nada, ni del peligro, ni de su muerte inminente, se fueron en camiseta interior, esas típicas de señor mayor, blancas y con tirantes. Esta mujer nos cuenta como después del primer contacto con la radiación, esa persona muere a los 14 días. Cuenta como a su marido le aparecian llagas de la nada, como al tocarlo se quedaba con trozos de su piel en las manos, como el amor de su vida se ahogaba tosiendo sus propios pulmones, su hígado. Es algo realmente duro.

Es un libro desgarrador, se mire por donde se mire, lleno de angustia, de dolor, estas personas han sufrido tanto, y fueron olvidadas tan rápida, es una lástima como las personas solo se quedan con la idea de los perros de tres cabezas y los zorros de dos colas, sin pensar en todas esas personas que hay detrás  de esta catástrofe. De la misma forma que la autora se tomó su tiempo para escribirlo, ahora nosotros tenemos que tomarlo para disfrutar con él.

En conclusión. Me ha llevado mucho tiempo escribir este post, porque sinceramente no me creía capacitada para reseñar un libro con un componente sentimental tan alto, pero finalmente he dicidido hacerlo, sabiendo que todo lo que diga no será suficiente para describir todo lo que me ha hecho sentir este libro.