viernes, 21 de agosto de 2015

Reseña: La pequeña Dorrit.

Sinopsis:
Coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens Alba publica una nueva traducción de La pequeña Dorrit (1855-1857) a cargo de Carmen Francí e Ismael Attrache y en edición de lujo. Esta es, sin lugar a dudas, una de las mejores novelas de Dickens. Un compendio monumental de su destreza narrativa, de su ingenio cómico y de su talento inigualable para crear ambientes y personajes. Se trata de una obra que no se encuentra actualmente en el mercado español y probablemente no esté traducida desde los años 40: ahora presentamos la nueva traducción de Carmen Francí e Ismael Attrache en edición de lujo. Mil páginas de diversión, creatividad y emoción asegurada.
La historia nos habla de Amy Dorrit, hija de William Dorrit, uno de los más eminentes prisioneros de la  Malshalsea y de como conoce Arthur Clennam; De como las vidas de estas dos familias se cruzan, ya que aunque no lo parece, los Clennam y los Dorrit tienen muchas cosas en común...
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Como la mayoría de obras de Dickens, "La pequeña Dorrit" fue publicada por entregas entre 1855/1857.
En este libro, su escritor nos invita a conocer la prisión de la Marshalsea, una prisión de deudores que Dickens conocía muy bien, ya que su padre fue encerrado en ella cuando Dickens apenas era un niño que tuvo que dejar de estudiar para trabajar en una fabrica de betún para pagar las deudas de su padre.
Para mi, como para la gran mayoría, la idea de una prisión de deudores es absurda, porque, ¿como iban a pagar sus deudas si estaban encerrados en una cárcel? Como la mayoría de las leyes victorianas, absurda, y en realidad creo que es eso lo que critica Dickens con este libro, lo absurdo de la burocracia victoriana, aunque perfectamente se puede aplicar a nuestra época, por eso Dickens no pasa de moda, es atemporal.


Critica sobretodo la institución victoriana conocida como "Negociado de circunloquios", en la cual se practica el noble arte de como "no hacer las cosas", en otras palabras, que en este departamento no se hace nada, lo único que hacen es marear la perdiz; Enviarte de un lugar a otro, hacerte firmar mil papeles, hasta que te cansas y lo das por perdido (mas o menos como en las administraciones actuales). Departamento únicamente gestionado por la familia Barnacle.
Básicamente, tres cosas se critican en La pequeña Dorrit":
1) La Marshalsea.
2) El negociado de Circunloquios.
3) El enchufismo.

Personajes:
  • Se podría decir que este es uno de los libros en el que más personajes genuinamente Dickensianos aparecen. Empezando con la propia protagonista, Amy Dorrit, la cual me recuerda mucho a otro personaje de Dickens, Nell Trent. Amy es buena hasta la médula, bajo mi punto de vista, casi tonta.
  • Por otra parte, tenemos a Flora, la antigua novia de Arthur, una viuda que ha cambiado mucho desde su adolescencia. No calla nunca y sigue albergando esperanzas de volver con Arthur. A mucha gente la cae mal este personaje, pero a mi, no, se me hace muy graciosa, tanto ella como la tía del señor F.
  • También está el señor Pancks, un hombre que trabaja "exprimiendo" los alquileres en la plaza del corazón sangrante. Un tipo, en principio, antipático, pero que en el fondo es más bueno que el pan. Hace unos sonidos muy graciosos con la nariz, como sorbiendo.
  • Y como no podía ser de otra forma, en "La pequeña Dorrit" también hay un villano, su nombre, Rigaut, un francés que mato a su mujer y da mucho yuyu, aunque no llega al nivel de Daniel Quilp o Bill Sikes...
  • Después también está el orgulloso padre de Amy, William Dorrit, y como no, sus hermanos; El vividor Edward, apodado Tip y la snob Fanny.
En conclusión: Una genial novela coral con un final que me ha hecho llorar de felicidad.