lunes, 20 de febrero de 2017

Las Sinsombrero

Desgraciadamente, las mujeres en pleno siglo XXI seguimos marginadas en la mayoría
de ámbitos: El deportivo, el político y el que a mi más me incumbe, el literario, durante toda la historia de la literatura, y de la historia en general, las mujeres han sido brutalmente ignoradas y apartadas, solo un ridículo número de escritoras se estudian en la Eso y el Bachillerato, muchas mujeres a lo largo de la historia han tenido que escribir bajo pseudonimos y relegadas a géneros literarios como la novela rosa.
Un claro ejemplo de todo esto es el caso de la mundialmente conocida J K Rowling, a quién
en 1997, hace apenas dos décadas, se le recomendó que firmara Harry Potter y la Piedra Filosofal como J K Rowling, y no como Joanne Rowling, ya que la editorial temió que los lectores mas jovenes no quisieran comprar libros de fantasia escritos por una mujer.
Pues bien, uno de los casos menos conocidos pero más interesantes, bajo mi punto de vista, de machismo en la literatura es el caso de Las Sinsombrero, todo el mundo ha oído hablar de la generación del 27. Rafael Alberti, Federico  García Lorca, Dalí, Buñuel, ¿pero cuantos han  oído hablar de Maria Teresa León o Maruja Mallo?
Las Sinsombrero pertenecieron a la generación del 27, y de la misma manera que ellos, ellas también fueron exiliadas y olvidadas durante la dictadura de Franco, pero la diferencia radica en que ellos, los hombres, después de esa época, su legado volvió y se reconoció, mientras el de ellas se olvidó, y fue invisibilizado, como el de muchas otras en mucho más variados ámbitos. No hay que olvidar que estas mujers compartieron época con Dalí o Buñuel.
El nombre de Las Sinsombrero tiene su origen en un dia en el Madrid de los años 20. Federico García Lorca, Salvador Dalí, Margarita Manso y Maruja Mallo pasearon por la Puerta del Sol, descubriéndose la cabeza como acto transgresor y metafórico, para liberar las ideas. Maruja Mallo contó posteriormente que "nos apedrearon llamándonos de todo".


Y la pregunta a todo esto es ¿porque después de tantos siglos vilipendiadas y siendo tratadas como poco más que animales hechos para criar y parir las cosas han cambiado tan poco? La respuesta es sencilla, porque el heteropatriarcado nos quiere sumisas y relegadas al espacio doméstico, como amantes madres y abnegadas esposas. Entonces ¿Cual debe ser nuestra respuesta? La lucha, el inconformismo y también debemos aliarnos con la historia, pero no aquella escrita en los libros, porque, como todos sabemos, la historia esta escrita por los vencedores, y por desgracia, las mujeres siempre hemos sido las vencidas, es ahora cuando empezamos a ganar pequeñas batallas, por eso es importante no olvidar a muchas mujeres que fueron, y son a día de hoy silenciadas, por ellas y ppor muchas otras, hoy escribo este post.