lunes, 20 de julio de 2015

Reseña: Orgullo y prejuicio.

Sinopsis:
A lo largo de una trama que discurre con la precisión de un mecanismo de relojería. Jane Austen perfila una galería de personajes que conforman un perfecto y sutil retrato de época: las peripecias de una dama empeña en casar a sus hijas con el mejor partido  de la región, los vaivenes sentimentales de las hermanas, el oportunismo de un clérigo adulador... El trazado de los caracteres  y el análisis de las relaciones humanas sometidas a un rígido código de costumbres, elementos esenciales en la narrativa de la autora, alcanzan en Orgullo y prejuicio cotas de maestría insuperable.
Para mí, es imposible ser imparcial con este libro, le tengo tanto cariño y es tan importante para mí que cualquier opinión estaría hecha desde la más ferviente admiración y no desde la objetividad que se necesita para escribir una reseña. Así que avisados quedáis.
Pero, ¿cuál es el género de "Orgullo y prejuicio"? ¿Romántico? ¡No! Una de las primeras cosas que hay que tener en cuenta en el momento de leer cualquier libro de Jane Austen es:
1- No es una autora victoriana sino de la regencia, época anterior a la victoriana.
2- No son novelas rosas ni de amor, su género es el costumbrista.

Y después de dejar claros estos detalles, ya que la gente suele confundir a Jane Austen con una autora romántica y victoriana, podemos pasar a reseñar la obra preferida de esta autora, y por consiguiente, mi favorita. 
La prosa de Austen es fluida  y elegante, como la seda, pero al mismo tiempo cínica e irónica, como si esta misma seda llevara un doble filo de acero. En conjunto la manera de escribir de Jane Austen es tan bella y como mordaz. 
 
Retrato de Jane Austen


En "Orgullo y prejuicio" tenemos una minuciosa descripción del comportamiento humano. Aprendemos sobre el orgullo y sobre los prejuicios, del mal que pueden hacer y de como las primeras impresiones pueden ser desacertadas. De hecho en un primer momento, la autora lo llamo "Primeras impresiones", finalmente decidió llamarlo "Orgullo y prejuicio"; el orgullo de Mr Darcy y los prejuicios de Miss Bennet.
Los personajes son lo mejor de la historia, cada uno esta perfilado de una manera única y es imposible ser indiferente a estos.
 
Las Bennet en el cómic de Marvel.

Una de las razones por las que "Orgullo y prejuicio" ha llegado intacto a nuestros días es por los temas que trata, tan actuales hace 200 años como hoy en día. El dinero, el amor, la falsedad y la hipocresía de las personas... Puede ser que valores como los matrimonios concertados y las herencias vinculadas a los varones sean anticuados, pero no aquellos que tienen relación con el
comportamiento humano. 

Como ya he dicho, "Orgullo y prejuicio" no es una novela rosa o literatura de chicas, es mucho más que jóvenes ricos, bailes e historias de amor, eso solo es la muselina, hay que mirar debajo de todo eso para encontrar el verdadero significado de "Orgullo y prejuicio".
A todo aquel que quiera leer "Orgullo y prejuicio" yo le recomendaría paciencia, aunque no es una novela difícil tampoco es fácil si no estas acostumbrado, es un libro calmado y pausado, sin ningún tipo de acción.



Frases destacadas: 
-No -repuso Darcy- no he tenido semejante pretensión. Poseo bastantes defectos, pero creo que no proceden de mi entendimiento. Del temperamento no me atrevo a responder; pero creo que eso importa poco; muy poco, de hecho. No puedo olvidar las locuras y los vicios ajenos tan pronto como debiera, ni sus ofensas. Mis sentimientos no se apaciguan sólo porque intente cambiarlos. Mi temperamento acaso podía definirse de suspicaz. Cuando alguien pierde mi estima, la pierde para siempre.

 Su padre, cautivado por la juventud, la hermosura y, sobre todo, por la apariencia de ambas, se habia casado con una mujer cuya mezquindad  y falta de inteligencia habían puesto fin, ya en los comienzos del matrimonio, a todo afecto real hacia ella.

No temas; hay pocos a quienes ame de veras y menos aún de quienes piense bien. Cuando más conozco el mundo, más me irrita, y todos los días confirmo mi creencia en la inconstancia del carácter humano y en la poca que me inspiran las apariencias de mérito o talento.
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